jueves, 9 de junio de 2016

Bailamos...?

No era un día particularmente especial para mí, pero ahí estaba celebrando como todos los demás sin embargo tras mi sonrisa se hallaba algo de melancolía pues aun acarreaba recuerdos de los bellos momentos que compartimos, quizá fueron pocos pero sin duda fueron los suficientes para marcar un antes y un después de ti…

Que inoportuno momento el que elegí para acordarme nuevamente de ti, volví a hacer lo que últimamente me ha estado ayudando para despejar mi mente y centrarme en la realidad, pero hoy fue imposible...

Cerré mis ojos unos segundos y cuando los abrí para mi sorpresa estabas ahí, de pie delante de mis ojos tan elegante vestido de negro  con tu mano pidiendo la mía, pues fue lo único que me atreví a ver, quería negarme pero mi cuerpo se manejaba solo, extendí mi brazo tome tu mano y ahí me encontraba de pie, mirando tus espectaculares ojos, tus labios que dibujaban hábilmente esa sonrisa que aún me ponía nerviosa…

Habían muchas personas en aquel sitio, pero desaparecieron nuestras miradas no se despegaban, sentí tu mano situarse tan delicada y lentamente sobre mi cintura, cada vez estábamos más cerca como salíamos estar antes, aunque no recuerdo que nuestra cercanía haya sido precisamente para bailar…

Pues eso hicimos bailamos…

No recuerdo la canción pero fue de tonalidad suave, íbamos de un lado para otro recorrimos todo el salón y no veía a nadie más que a ti, estuvimos horas en las que intercambiamos recuerdos, realizábamos bromas, nos reíamos, coqueteábamos, incluso sentí que todo había vuelto a la normalidad…

Fue hasta que rozaste mi piel susurrándome lo que cambio todo…

Te echo de menos
Aquel susurro me devolvió a la realidad pues fue cuando verdaderamente abrí mis ojos y veía todo como antes lleno de gente, de ruido, de conversaciones sin sentido, de felicitaciones y de mi vida sin ti…





lunes, 7 de marzo de 2016

Aunque el tiempo pase sigues siendo mi historia de amor...

Aún son recuerdos
Escribirte y pedirte una tarde, otro atardecer, sin motivos, sin las ataduras de un pasado.

Quiero que seas mi inspiración, volver a utilizar una pluma y un pedazo de papel en donde pueda ver reflejado tu nombre como el sutil brillo que emana el rocío de cada mañana.
Tu nombre!

Vaya, mi mente se invade por un sinfín de recuerdos, como aquel mes de febrero, un día muy especial y sin duda uno de los más hermosos, y es ahí en donde el destino conspiró para caminar tomados de la mano y comenzar a escribir una historia de amor.

Fuimos todo y fuimos nada
Y sí, se convirtió en mi compañero, mi amante, mi confidente fiel, mi calma y mi caos, en resumidas palabras, mi razón de ser.


En realidad, me enamoré de quien no imaginaba, en el momento que menos lo esperaba, y desde ese instante comprendí que el amor no se elige, es él quien nos elige a nosotros.

También aprendí que la razón se vuelve tan imperceptible, volviéndose casi imposible cerrar el corazón a aquellas cosas que no se quieren sentir, se hacen tantas locuras, cosas que jamás creíste hacer, en fin, dejas tantas cosas con tal de sentirte feliz junto al ser que se convirtió en tu alma gemela.

Pero como dicen por ahí, parece ser que los amores vienen con fecha de caducidad, y en esos momentos es donde me pongo a pensar que hubiese deseado haber tenido más tino y no haber roto el cristal que un día me hirió tan profundamente.
Los ex amores no deben ser considerados errores como tal ya que de una u otra manera dejan lecciones, así como también, una película de recuerdos que quedan albergados en el rincón más valioso del corazón.

A pesar de que la distancia duela en el alma y que en un inicio se tenga una herida que muchas de las veces se cree casi imposible de sanar, permite entender lo que pasó, aceptar lo que dolió y aprender de lo que no funcionó, entre otras cosas, la vida continúa, y cada quien mantiene la libertad de decidir si convertirse en una mejor o peor persona.

Y a pesar de todo absolutamente todo, quiero que sepas que aún me queda tu sonrisa adormitada en un fuerte y eterno recuerdo, así como también quiero que sepas que te extrañé, extrañé la belleza de tu mirada y el brillo que irradiaban tus pupilas como la luz nocturna que ilumina cada rincón, extrañé el calor de tus brazos, extrañé sentir el palpitar de tu corazón muy juntito al mío, extrañé la forma tan única que tenías para hacer que mis pensamientos giraran en torno a ti, extrañé todo lo que eras, extrañé todo lo que fui y sobre todo, extrañé lo que fuimos y quizás…

Aún sigo extrañando.

By Panchiñona (BLV) ^^


sábado, 6 de febrero de 2016

Incierto

Fue incierto, por un momento dude del paso que iba a dar, pero las acciones se realizaban solas con descontrol  yo no tenía dominio  alguno, solo recuerdo su voz tan leve, tan llena de ansias por continuar aunque los susurros eran diferentes a lo que se aproximaba…



El jugueteo de las manos fue poco comparado con el fuego que emergía de las miradas, me quedaba sin aliento pero tan solo permanecíamos de pie con una cercanía envidiable, era el momento menos esperado pero a la vez todo lo contrario…


Segundos que eran eternos, eran una lenta agonía que me consumía, pues era eso lo único que expresaban mis ojos, deseo…


Era tan delicado que hubiera puesto en duda cuan apasionado podía llegar a ser la situación en la que ya nos hallábamos, definitivamente no había vuelta atrás…


Cada instante que ese día invade mi mente, escucho los leves jadeos que surgieron durante el recorrido que sagazmente componían tus labios, con la pertinente  contribución de tus manos en la zona más vulnerable, menos esperada y aun si convirtiéndose en la más deseada aun sin tener conocimiento de ello…


Fueron horas, minutos o tal vez segundos, pero han sido los que hoy escriben un momento que probablemente fue nada, pero lo significo todo en un contexto que ya creía olvidado, sin embargo con aquella dulce probada es difícil no desear ver el final…