Hoy me he decidido a hablar sin tapujos, sin miedos, sin
incordios, hoy dejare que gane esa llama que aviva mi ser, que me hace ser tan
yo…

Hoy será la conmemoración a lo que un día fue todo y hoy es nada
a la vez
Será un nuevo inicio, pues entre idas y venidas hay ciertos
recuerdos que se han adherido a mi piel realizando una simbiosis para
mantenerse vivos y mantenerme viva…
Hoy he recordado el dulzor toxico de tus besos, tu sensual,
ardiente, cautivadora, tímida y sigilosa mirada la cual englobaba mucho más que
solo un amor pasajero…
Hoy mis sabanas se han envuelto de deseo, mi almohada ha
soltados leves gemidos de pasión que en la suave brisa acababan susurrando tu
nombre…
Un nombre que me permite soñar a tal punto de ser la única
que gobierna en la cima de un volcán en erupción, que tiene tanto poder y
fuerza que no sabe por dónde más dejarlo fluir…
Hoy te lo diré con calma y ferocidad que un simple roce de
tu piel con la mía ha logrado que vuelva a ser yo misma, que vuelva a revivir
en mi todos esos deseos que me convertirán en mujer, en una mujer plena y llena
de fantasías tan inocentes como la noche en la que la luna llena toma como
prisionero al lobo de aquellas colinas apartadas y ocultas…
Hoy se lo contare al mundo, hoy tendré el valor gritar tan
alto como me sea posible expresando todo lo que algún día guarde por inocente,
hoy gritare que aún recuerdo de la mejor manera la primera vez que me sentí mujer…