Me he preguntado en muchas ocasiones porque el aroma de una persona te puede hacer revivir recuerdos como si fueran tan reales...
Como si estuvieran ocurriendo en ese instante, que se cruzó un olor tan enviciante como el tuyo...
Pueden haber fragancias que curen una herida momentánea, otras que se introduzcan un poco más profundo y causen aflicción.
Y está el tuyo, tu olor, tan peculiar que quizá lo pueda encontrar en una tienda de regalos, pero con el infortunio que no vendrás dentro del paquete...
Es el recuerdo del abrazo más cálido que he recibido y el mismo que añoro tanto, es el recuerdo de algo que fue tan efímero pero a la vez me parece haberlo vivido por años...
Es tu recuerdo envasado en una pequeña botella...

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